“Comprendiendo los comunes. Arqueología social de los medios de vida urbanos en el puerto interior de Mompox, Colombia” es un proyecto de investigación colaborativo entre la Universidad de Zúrich y la Universidad de los Andes, gracias a la financiación otorgada por una beca de la Swiss National Science Foundation.
A partir de un descubrimiento inesperado en el corazón de Mompox se abrió una ventana al pasado y los centros de manzana o “comunes”.
¡En el solar de la Casa Taller El Boga aparecieron depósitos arqueológicos de más de 400 años!
El Boga se convirtió en un laboratorio social, donde investigadores nacionales e internacionales, docentes y estudiantes de antropología y arqueología viajaron a Mompox — Sitio Patrimonio Mundial de la Humanidad — para trabajar incansablemente en la recolección, tratamiento y cuidado de objetos, que guardan información de relevancia para comprender la vida en el pasado.
El proyecto se encuentra en desarrollo y promete aportar una información valiosa sobre las economías comunales en general y sobre las complejas redes de relaciones sociales, económicas y ecológicas en que se enmarca el centro de manzana de El Boga, aportando así al desarrollo de la arqueología contemporánea de Colombia y la región latinoamericana.
Somos un equipo internacional de investigación de la Universidad de Zúrich y la Universidad de los Andes. Juntos estudiamos los “comunes” coloniales integrando arqueología, historia, filosofía y antropología en un trabajo colaborativo y riguroso.
Exploramos los centros de manzana o “comunes” para entender cómo funcionaban las economías, relaciones y prácticas cotidianas en la ciudad colonial. El sitio de El Boga nos permite reconstruir estas dinámicas perdidas y su relevancia actual.
Lo que comenzó con un hallazgo accidental se transformó en una investigación formal con excavaciones en Mompox, consulta de archivos históricos y análisis en laboratorio. Cada etapa revela nuevas pistas sobre más de cuatro siglos de historia urbana.
El Boga se convirtió en un espacio donde arqueología y vida cotidiana se entrelazan. Investigadores, estudiantes y comunidad construyen conocimiento juntos, compartiendo experiencias, preguntas y hallazgos en un verdadero laboratorio social.
El proyecto continúa avanzando con nuevas fases de análisis, colaboración comunitaria y resultados prometedores. En los próximos meses se abrirán espacios y convocatorias para seguir sumando voces a esta investigación.