Del proyecto

¿Por qué hablamos de los “comunes”?

Los centros de manzana o comunes revelan cómo se
organizaban, producían y convivían las comunidades del pasado. 


¿Por qué se llaman así? El término “bienes comunes” alude al estudio de aquellos espacios característicos de la ciudad colonial hispana que se ubicaban en el centro de manzana. A estos espacios se les denominaba “comunes” y cumplían funciones fundamentales para el uso colectivo. 
 


Eran espacios multifuncionales cuyo acceso podía ser privado y colectivo. En ellos se cultivaba, se procesaban alimentos, se almacenaban recursos y se gestionaban residuos. Todas estas actividades dejaron marcas visibles en el paisaje urbano.

Por esa razón, los comunes conservan rastros de la vida cotidiana y de las formas de organización de las comunidades que los habitaron. Estos lugares nos permiten ver un “microcosmos” urbano lleno de interacciones humanas y ecológicas que a veces no quedan registradas en los textos históricos.

¿Cuál es su importancia?

Ubicación del área de investigación en la Casa Taller El Boga en el contexto de Mompox.

Hoy casi no existen lugares para estudiar los comunes, pues el avance del urbanismo en América ha borrado muchos de ellos. Sin embargo, los antiguos centros de manzana coloniales conservan huellas únicas de relaciones sociales, económicas y ecológicas que ya no vemos en la vida cotidiana.

Mirarlos en el tiempo nos permite entender mejor la complejidad y la vigencia de las economías comunales, interacciones ecológicas, sostenibilidad alimentaria del pasado. 


Por eso, el proceso de investigación y cada pieza arqueológica en El Boga nos ayuda a entender cómo funcionaban las economías comunales y formas de vida en el pasado, qué queda de ellas hoy y qué dinámicas sociales han cambiado hasta nuestros días. 

¿De qué se trata?

A través del análisis histórico, arqueológico y social, buscamos reconstruir cómo surgieron, cómo cambiaron con el tiempo y qué pueden enseñarnos los comunes. Para ello, investigamos la Casa Taller El Boga en Mompox, una ciudad que en la época colonial estuvo profundamente conectada con las grandes redes de comercio global que atravesaban el sistema fluvial más extenso del norte de América del Sur.

¿Cuáles son los objetivos del proyecto?

1. Contribuir a la comprensión actual del origen, desarrollo y posibilidades futuras de los centros de manzana o comunes de la ciudad colonial hispana.  
 


2. Documentar el potencial arqueológico de estos bienes comunes en el puerto interior de Mompox. 
 


3. Generar narrativas sobre la transformación que han sufrido los medios tradicionales de sustento desde su formación en la época colonial hasta su virtual extinción en nuestros días.  
 


4. Evaluar la aplicabilidad de estas narrativas a los procesos de construcción de memoria dentro del marco social, económico y ambientalmente complejo de la Colombia contemporanea.

Líneas de investigación

1.Arqueología. ​

Esta línea busca analizar cómo ha cambiado el uso y la gestión del centro de manzana que hoy se encuentra en El Boga. Buscamos comprender a lo largo del tiempo las etapas de ocupación y transformación de este centro de manzana.

2. Historiografía y Archivística.

Está línea busca reconstruir cómo las prácticas de zonificación —las reglas que dividen el territorio para definir qué usos se permiten en cada zona— y los marcos regulatorios han influido en la Casa Taller El Boga. Esto con el fin de comprender ampliamente cómo se gestionaba la propiedad privada y común en el mundo hispánico.

3. Etnografía.

Esta línea se centra en recopilar testimonios orales sobre el uso y la gestión de los bienes comunes urbanos.​​

4. Aplicación transversal:
transferencia de conocimiento
y alcance comunitario.

A través de la socialización de los resultados de investigación, se busca enfatizar el valor de los hallazgos con la comunidad para promover la apropiación de la historia de Mompox, auspiciando diferentes iniciativas artísticas y académicas en cooperación con la Casa Taller El Boga.

Metodología

¿Cómo podemos lograr esos objetivos?

Reconstruir la vida cotidiana de comunidades pasadas —cómo vivían, cómo se alimentaban o cómo gestionaban el agua— es una tarea compleja, más cuando no existen registros escritos profundos. Esto implica realizar una investigación interdisciplinaria que, como en el caso de El Boga, combina arqueología, antropología, geografía, historia y filosofía. 

Para materializar esta metodología, las diferentes áreas implementan el uso de técnicas que le son propias como: excavación con control estratigráfico y análisis estilísticos de restos materiales; transcripción y análisis de documentos de la época de la conquista y la colonia; entrevistas estructuradas o semiestructuradas, entre otros.

¿Quieres saber cómo es el proceso?

Conócelo en la sección
“Proceso de investigación -
Historia del proyecto”