El Boga fue testigo de un proceso humano de convivencia excepcional entre investigadores, estudiantes y comunidad. La casa no solo fue el lugar de las excavaciones: también se volvió el “hogar”. Allí se dormía, cocinaba, conversaba y, sobre todo, se tejían relaciones cotidianas con las personas de Mompox.
La Casa Taller El Boga se convirtió en un laboratorio social, pues fue un espacio donde se entrelazaban historias, se contrastaban hallazgos y surgían nuevas preguntas, siempre en diálogo con la comunidad. Allí, la forma de hacer antropología se volvió comunitaria, construyendo el conocimiento entre las personas y los espacios que se habitan.
Desde 2024 la investigación en El Boga ha guardado historias, experiencias y momentos memorables. Como estos también hacen parte del proceso, aquí en fotos compartimos parte de lo que ha sido este camino:
El Semillero de Investigación es un espacio formal académico del programa de Antropología de la Universidad de los Andes, en el que los estudiantes se pueden inscribir y recibir el reconocimiento de un crédito académico tras cumplir con las horas y compromisos fijados para cada sesión.
Los estudiantes participaron tanto en el trabajo en campo en las temporadas realizadas como en el lavado y clasificación de materiales en los laboratorios.
En la temporada de campo de 2025 también participaron estudiantes del programa de Antropología de la Universidad Javeriana bajo la coordinación de Felipe Gaitán, quienes también recibieron crédito académico por su participación.
El Número Especial 2025 de El Etnógrafo ha sido organizado por los estudiantes con reflexiones surgidas de las experiencias vividas en la temporada de campo en el Boga entre enero y febrero de 2025. Por su carácter autónomo estudiantil, este volumen es una muestra de cómo y en qué formas la investigación en El Boga ha contribuido a formar profesionales en antropología y arqueología. Además, se comparte cómo esa experiencia es valorada por ellos.